martes, 1 de diciembre de 2009

Nuevas Promesas

La canción de la promesa me emociona. Me remonta mucho tiempo atrás, cuando la canté por primera vez. Hoy es un orgullo decir que en la Unidad Scout Atlantis, 13 aspirantes, la mayoria de ellos, recién llegados a la aventura de ser scouts, tomaron la alegre decisión de realizar su promesa. A una ley que ojalá cada habitante de esta nave espacial llamada Tierra, cumpliera. Es tan simple esa ley! Diez puntos que nos recuerdan a Dios, a la caballerosidad, el amor al projimo, a uno mismo, a cuidar la naturaleza, a la vida sana.

Mica, Eve, Romi, Agus, Jazmin, Nico, Javier, Matias R., Gaston, Matias H., Valen, Cami y Zoe con sus flamantes pañuelos, que los hacen parte de la Gran Hermandad Scout Mundial y en particular, de este querido Grupo Scout Luigi Favero

La canción termina, pero en el corazón sigue sonando:

“Juro serte leal Señor y Rey, sirviendo al ideal de nuestra Ley”

Nuevos Scouts

Cruzando el puente, 6 nuevos scouts se sumaron a las patrullas Lobos y Tigres, a quienes ya no le alcanzan las carpas para albergar a todos los integrantes. Queremos darles la bienvenida y desearles éxitos en esta nueva etapa de sus vidas. Con trabajo conseguirán hacer que la balsa avance. Y buenos vientos.

Bienvenidos Nico, Nahuel, Lautaro, Marcelo, Lucas y Ezequiel!

Pases

Todavía recuerdo el día. Una tarde de 2006 con la Unidad Scout recién formada, un muchachito hacía su ingreso cruzando el puente que lo traía de la Manada. Así fue que Joaquin fue el primer pase del grupo. Llegó con un carácter! Era raro que hubiera un juego en el que no terminara enojado con sus compañeros, contra los contrincantes, contra los dirigentes… Pero el tiempo pasó y se fue formando en él un scout con ganas de aprender, paciente, casi responsable. Y así llegó a ser guía de la patrulla Tigres.
Por otro lado, unos meses mas tarde, tambien en un puente parecido, pasaba Noelia. Chiquita, tímida, hablaba muy poco, raro era sacarle una sonrisa. Empezó su vida scout en la patrulla Panteras. De a poco fue perdiendo la timidez y la experiencia en campamentos y sus ganas de trabajaron la llevaron a ser la subguía de la patrulla y la poseedora de una de las mas lindas sonrisas de la Unidad.
Esos son los scouts que la Atlantis dejó en el puerto y que seguirán su marcha a pie junto a sus compañeros Caminantes.
Gracias por este tiempo compartido, buena marcha!

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Sepan entender

A todos aquellos que entran a la página diariamente, buscando encontrar alguna novedad y descubren con decepción que no hay nada nuevo bajo el sol, les quiero pedir disculpas.
Sí que hay cosas nuevas. En este tiempo hubo pases, promesas, un encuentro distrital, la kermesse organizada por la Uni dentro del Super Bingo Scout. En fin, muchas cosas, muchas fotos para subir.

Y quien les escribe está con escasísimo tiempo para escribir. De a poco, lo vamos a lograr. Mientras tanto, paseen por el blog del grupo, o por los de la Manada y Caminantes. Siempre hay algo interesante para ver. O por que no? Pasear por publicaciones viejas de este blog no sea una mala idea.

Como siempre, a los scouts de la Unidad les digo...también de ustedes depende que aparezcan cosas copadas en esta página. A ver si me mandan algo piola a esteban.zeballos@gmail.com y lo agregamos en el Rincon Virtual de Patrulla.

Al trabajo!

Siempre Listo
Mono Noble

jueves, 15 de octubre de 2009

Actividades al Aire Libre 2009


La patrulla Jaguares junto al refugio construido



En este blog encontramos cosas de la Unidad, vivencias que van pasando sabado a sabado, campamento a campamento. Tal vez por eso dudé en incluir este material. Sin embargo, quiero compartir con ustedes lo que fue este último fin de semana en el Hogar Escuela. Porque en el fondo, yo quiero completar mi formación como dirigente para ponerlo al servicio de la Unidad, o de la rama que el Consejo de Grupo designe.

Mucho mas temprano que otros campamentos, nos encontramos con los Jaguares (así llamamos a la patrulla con la que participamos) en la Parroquia de Natividad. Llegamos a las 6 de la mañana al hogar escuela y de movida nos pusimos a trabajar en nuestro rincon de patrulla. Para la hora de la apertura, a las 15:00 hs. todo estaba terminado, incluido el refugio en el cual habríamos de dormir. No puedo dejar de mencionar que el agua del lavabo y del lavaplatos era caliente, gracias al ingenioso sistema de hundir un caño de bronce en el barro del fuego elevado.


El lavabo con agua caliente




El horno de barro junto al fuego elevado


Por la tarde, tuvimos unos talleres: el de fuego, a cargo de nosotros; y el de orientación, a cargo de la patrulla Suricata. Eran las 20:00 cuando empezó a llover terriblemente, inundando todos los rincones. Daba bronca tener que irse. No llovía por arriba, pero el agua ya nos llegaba a mitad de la pierna. Las construcciones eran tan buenas que no sufrieron a pesar de los vientos.



La alacena


Acantonamos todos en el pabellón 2. A la mañana siguiente, lloviznaba, pero lentamente se fue despejando y pudimos volver al rincón para almorzar allí. Cuando el fuego encendió a pesar de lo mojada que estaba la leña, nos sentimos felices y el guiso pareciá mas rico todavía.

Por la tarde, tuvimos una caminata de 8 km por las inmediaciones de Ezeiza, teniendo que realizar varias actividades, entre las que incluía el transporte de una de las chicas en una camilla improvisada. Llegamos.

A pesar del agotamiento, hicimos las pizzas en el horno de barro y luego tuvimos el fogon. Pronto nos fuimos a dormir al refugio, memorable experiencia.




El día lunes amaneció hermoso. Tuvimos los talleres que faltaban: señales de pista a cargo de los perros y stalking (acecho) a cargo de los linces. Ahora sí, se aproximaba el desarme. Comimos unos fideos sabrosos y luego de desarmar, nos dijimos adios, ojala que volvamos a vernos....

Este es el resumen de un fin de semana en el que viví desde adentro la aventura de ser scout. Ojalá que cuando ustedes, chicos de la Atlantis, sean grandes como yo, sigan disfrutando este hermoso estilo de vida que elegimos.


Siempre Listo
Mono Noble.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Y ahora viene la segunda que es la mas interesante

Estaba en mi carpa, entre dormido y despierto. Escucho a Vivi, que trata de ordenar a los que estan de guardia. Entiendo que estan preparando el fuego y por algun motivo no enciende. Presto mas atención al ruido que escucho sobre mi carpa, tic…tic….un poco mas rapido.tic tic tic…..LLUEVE!!

Oh por Dios!....Me acuerdo inmediatamente del camino de tierra que nos separa de la ruta, y del estado en el que estaban algunos tramos aun a pesar de que hacía días que no llovía.

Ahí comprendo que iba a ser un día difícil. Comprendo también por que A Vivi le estaba costando que encendieran los fuegos.

A la hora señalada, me levanto y reunidos con los dirigentes, comenzamos a tomar las decisiones que hacían falta. Vivi se encargó de hacer que las patrullas desayunaran (algunos no lograron encender el fuego, a otros se les quemaron los palos que soportaban la olla con agua caliente lanzando una enorme nube de vapor al cielo). Halcón comenzó a llevar materiales desde el lugar del campamento a la pequeña callecita en la que el día anterior había entrado el camión. Consciente de que el camión no podría entrar, salgo a buscar ayuda para mas tarde, sabiendo que a trescientos metros, en la entrada de la estancia, estaba el tractor del cuidador.

El barro del camino es incaminable, patinaba en cada paso. Asi y todo llego, y después de hablar con Don Roman, el cuidador, me quedo mas tranquilo.

Ya de vuelta, todos habían desayunado. Los siguientes pasos a seguir tenían que ver con el desarme que no tenia sentido demorarlo porque no parecía que fuese a parar de llover.

Lo otro sería la comida. Decidimos juntar a los cocineros en un solo fogon, y cocinar para toda la Unidad.

Sabiendo que probablemente tendríamos que caminar en la lluvia, separamos una muda seca para cambiarnos luego. Nos damos cuenta de que muchos de los chicos no tenían ropa impermeable, o una capa, o aunque sea una bolsa de consorcio para cubrirse. Me enojo con los guías por eso. Espero que para el proximo campamento, esto haya servido de aprendizaje.

El desarme costó. Los soguines de algodón se habían apretado terriblemente. La lluvia era muy molesta de a ratos y los que tenían la ropa mojada, tenían frío. Con mucho trabajo, se terminó el desarme de los rincones de patrulla, dejando todo en buenas condiciones. Las carpas se guardaron empapadas, los nylons, soguines, elementos del cajon, tambien.

Ah, me olvidaba…en medio de este desarme, trato de mover el auto y no encendía. Otro problema mas para solucionar. Imagino que empujandolo tiene que arrancar. Me equivoqué. Intentamos con las dos patrullas de varones pero no arrancó. Las ruedas patinaban en el barro. Imagino que cuando venga el tractor, lo podremos arrancar.

Bueno, ya habiendo desarmado todo, la Unidad se instaló en las ruinas de una construcción que hay en la estancia en las que hay como pequeñas habitaciones sin ventanas (techo por lo menos tienen) Cada patrulla se instaló en una, se quitaron el calzado y cambiaron sus medias. Los cocineros junto a Vivi continuaron su tarea, Halcon y yo, desarmamos el baño y nuestras carpas.

Comimos una polenta riquísima con salsa de salchichas que nos calentó desde el estómago para afuera. Muy bienvenida.

A las tres y media, el tractor no llegaba. 15 minutos después, tampoco. Empiezo a preocuparme. El camión ya avisó que está esperando en la ruta. Si no llega, como sacamos los equipos? Como saco el auto que no arranca?

Salgo a buscar a Don Roman. Cuando llego, la puerta está con candado y el tractor no está. Pero no me lo crucé en el camino, es posible que se haya ido a otro lado? Y ahora, quien podrá defendernos?. Recorro el camino de vuelta con la esperanza de encontrarlo ya ahí. A lo lejos escucho el motor gasolero y lentamente puedo ver que ya habían empezado a cargar. Alivio, mucho. Sin las mochilas, la Unidad comienza a caminar. Nos quedamos el conductor del tractor, Don Roman, Halcon y yo. Tratamos de empujar el auto, pero sigue patinando. Decidimos remolcarlo detrás del carro de los materiales. Me dicen que mas adelante, donde el suelo tiene piedras iba a conseguirlo. Efectivamente, arrancó y pude cortar la soga que me mantenía unido al remolque. El barro del camino era tremendo, con dificultad y sintiendome en medio de un rally, llego a la ruta. Agradezco a Dios, que además no estuviera lloviendo. Llegó la caravana de papás que vinieron a buscarnos y a los pocos minutos llegó la Unidad. Usamos la caja del camión para cambiarnos y ponernos ropa seca, subimos a los autos, los materiales al camion y ya estabamos en camino. La aventura estaba a punto de cerrarse.

Llegamos, las mamas nos esperaban con un mate cocido caliente y nos juntamos todos en la cueva de la manada. Al rato, llegó el camión y luego de la descarga, estabamos listos para ir a casa, a ducharnos y a dormir mucho.

Quiero agradecer a mi equipo por el tremendo trabajo, a Halcon, a Vivi, a Vani, quienes dejaron todo, sin ahorrar esfuerzo. A Leo por organizar la caravana de papas (no los nombro a todos pero cada cual sabe lo agradecidos que estamos) A las mamas que nos esperaron con el mate cocido.

Agradecimiento especial a las Panteras, Gacelas, Leonas, Tigres y Lobos que a pesar de las condiciones, demostraron que se puede vivir un campamento y disfrutar de la naturaleza. Fue un campamento diferente. El lema era un deseo a cumplir, y tenía que ver directamente con uno de los articulos de la ley scout, necesario para sobrellevar las dificultades. El scout es optimista. Este scout, quien escribe, jamas se olvidará de este campamento y de su lema:


“Aunque el viento pegue fuerte, mantengámonos de pie”


Siempre Listo

Mono Noble

Jefe Unidad Scout Atlantis.


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